Se dice cuando alguien se planta y pelea por lo suyo, ya sea un derecho, una meta o simplemente que no lo agarren de pendejo. Es como ponerse en modo: de aquí no me mueven. La gracia es la imagen de cuidar la arepa como si fuera sagrada, porque en Venezuela eso se respeta.
"En la junta del condominio, Carlos se paró firme a defender la arepa y no dejó que le quitaran el puesto. Hasta el vigilante se quedó loco con tanta habladera."