Se dice cuando le pegas una buena pasada a algo para dejarlo fino, ya sea limpiando, ordenando o revisando por encima. Y también vale en plan competitivo: darle un repaso a alguien es ganarle fácil, darle un meneo en el partido o en lo que sea. No es una paliza literal, es más vacile que violencia.
"Tenía el cuarto que parecía zona de guerra, le di un repaso y quedó niquelado. Y el domingo, al otro equipo le dimos un repaso, no olían la pelota."