Se dice cuando alguien está dándole demasiada importancia a algo que no lo merece, como si fuera un drama nacional. Es como “no lo agrandes” o “no te hagas bolas” con eso. Sirve para bajar la intensidad y dejar el tema pasar, sobre todo si es chisme o comentario suelto.
"Ya pues, no le des tanto peso a lo que dijo la vecina, si esa señora habla por hablar y mañana ya se olvida."