Se dice cuando alguien cambia de opinión, bando o actitud de golpe, normalmente por conveniencia o porque le conviene el nuevo cuento. La imagen es bien criolla: así como volteas la arepa en el budare para que se cocine por el otro lado, la persona se voltea y ahora piensa lo contrario. Bien típico y sabroso.
"Juraba que no iba pa' la rumba y que eso era puro fastidio, pero vio que iba la jeva que le gusta y le dio la vuelta a la arepa, ahora anda pegado al parlante."