En Antioquia se usa para hablar de alguien que insiste en lo mismo una y otra vez, casi siempre metiendo la pata igual o repitiendo una cantaleta insoportable. Es como ver a alguien tropezar con la misma piedra pero ya de frente y con mapa. Sirve tanto para errores repetidos como para necedades que cansan bastante.
Se usa para hablar de alguien que no cierra la boca nunca, que habla y habla como campana de iglesia en fiesta patronal. Es una forma medio en broma medio en queja de decir que la persona es re charlatana y no deja meter una palabra. Y hay que admitir que la imagen del timbre sonando sin parar es bastante gráfica.