En Yaracuy y en buena parte de Venezuela, darle aire a alguien es quitártelo de encima: ignorarlo, esquivarlo o mandarlo a volar con elegancia. No es necesariamente pelear, más bien es hacerte el loco y seguir en lo tuyo. Útil para gente intensa, chismes y compromisos que no te provocan nada.
"Ese pana se pega como chicle y no suelta el cuento. Yo le sonreí, dije “ajá, ajá” y le di aire, me fui pa’ la bodega antes de que arrancara otra vez."