Se dice cuando algo te provoca escalofríos y se te eriza la piel, como cuando te asustas, te emocionas o te impacta algo duro. Vamos, que el cuerpo reacciona solo y quedas con los pelitos parados. En Bogotá se usa tal cual, y sirve tanto para una canción brutal como para una historia bien heavy.
"Parce, esa historia que contó el man en la reunión me dio piel de gallina, y eso que yo iba relajado. Hasta se me erizó el brazo, qué vaina tan fuerte."