Se dice cuando algo o alguien cuela porque aparenta mejor de lo que es, o porque pasa por auténtico sin serlo del todo. Vamos, que engaña a primera vista y nadie sospecha. Vale para un outfit apañado, una excusa regulera o un apaño casero que, sorprendentemente, queda resultón. Y oye, a veces eso salva el día.
"Me puse una chaqueta del mercadillo y con unas gafas oscuras, en la fiesta daba el pego. Hasta el portero me saludó como si fuera famoso."