Expresión bien dramática que se suelta en broma para decir que algo te tiene chato, desesperado o con ganas de mandarlo todo a la cresta. No es literal, es puro exagerar para que se entienda lo insoportable que está la situación. Ojo con usarla en serio, porque suena fuerte.
"Compadre, llevamos dos horas viendo el mismo Excel y el jefe sigue hablando. Si no nos sueltan luego, voy a terminar cortándome las venas."