Se dice cuando te pones a contar el dinero que te queda, casi siempre después de un gasto fuerte o una salida. Es como hacer inventario de la cartera para ver si sobrevives la semana. En Tamaulipas suena muy de compas, y normalmente viene con cara de preocupación y ganas de que alguien invite algo.
"Salimos al antro, pagué la botella y al llegar a casa me puse a contar lana. Traía puro cambio, así que cené tacos de a diez y vámonos."