En Huila se le dice chiva macho al que vive en modo fiesta: cae a cualquier parche, se prende en el parrandón y termina siendo el alma de la rumba. Es ese man que no se pierde una, aguanta hasta el amanecer y siempre tiene energía para otra. Suena chistoso, pero describe perfecto al fiestero profesional.
"Otra vez Diego llegó con guaro y parlante, armó el parche en cinco minutos. Ese man es chiva macho, no se pierde una rumba ni por el berraco."