Se dice para hablar de un chisme pequeño, un secretico o un salseo medio escondido que igual termina regándose por todo lado. Es ese dato que supuestamente era “entre pocos”, pero en el barrio ya lo saben hasta los que no preguntaron. Suena juguetón, como para molestar sin armar pelea.
"No te hagas, parcero, que ese chismorrito de tu crush ya lo sabía hasta el perro del vecino y la señora de la tienda."