En Catamarca y el Noroeste argentino, chayar es meterse de lleno en la fiesta del carnaval: jugar con agua, harina, albahaca y lo que haya, mientras se canta, se baila y se arma el descontrol lindo. También se usa para decir que estás participando a full en la chaya. Si no terminás empolvado, no cuenta.
"Dale, traé la harina y el balde, que hoy chayamos en la plaza y volvemos a casa blancos, con albahaca en el pelo y cantando como locos."