Se dice de alguien que va por la vida en modo vacaciones, sin apuro y con una calma que desespera. Es como estar siempre con la reposera imaginaria y el mate en la mano, mientras el resto corre. Puede sonar a elogio por lo relajado o a palo por vago, según el tono. Y sí, da un poquito de envidia.
"Che, Martín anda de playa mal, cayó a la oficina en ojotas y se tiró en la silla como si estuviera en la costanera."