Interjección bien falconiana para soltar sorpresa o incredulidad cuando alguien te cuenta una vaina demasiado loca. Es como decir ¡no joda, en serio! o ¡no puede ser!, pero con sabor de calle. Se usa entre panas, a veces medio en broma, y deja claro que te quedaste frío con la historia.
"Le dije que el profe canceló el parcial y nos mandó pa' la casa, y el pana se quedó loco: ¡Chamo, pelado! ¿En serio, vale?"