En Venezuela se usa para decir que un chamo es buena gente, simpático y que cae bien desde el minuto uno. Es el pana con el que te provoca quedarte hablando, echar broma y reírte un rato sin esfuerzo. Suena cariñoso y cero formal, como cuando alguien te da vibra de confianza.
"Ayer en la rumba me presentaron al primo de Ana y qué chamo chévere, pana. Nos quedamos echando broma, contando chistes y al final hasta me invitó una Polar."