En Nueva Esparta se usa para hablar de sacarle plata a alguien o de “resolver” billete a punta de labia, cuento o excusa bien montada. También vale para cuando te pones a buscarte unos reales como sea y terminas con el bolsillo lleno. Es medio pícaro, pero cuando sale bien, da gusto.
"Llegué pelando a la rumba y me puse a chacalar con un cuento del pasaje, al rato ya tenía pa' las birras y hasta pa' devolverme en taxi."