Se le dice a alguien que va de sobrado, con aires de grandeza y una actitud medio pesada, como si el mundo le debiera algo. Es una forma bien local de bajarle los humos al que presume demasiado o se cree el rey del lugar. Suena insulto, sí, pero más de talla que de pelea si hay confianza.
"Mira al Marco con la chaqueta nueva, paseándose por la plaza como patrón de fundo. Qué cerdo frío, si ayer andaba pidiendo fiado."