Dicho tacneño para soltar que hay muchísimo de algo, a reventar, como si no cupiera ni un alfiler. Se usa sobre todo con gente, cosas o problemas que se acumulan y ya te pasan por encima. Es como decir que está lleno hasta las patas. Y sí, suena raro, pero pega fuerte.
"En la combi a la hora punta íbamos casi como cancha, todos apretados, el cobrador gritando y yo cuidando mi celular como si fuera oro."