En Santa Cruz se le dice callao a alguien que es callado, tímido o que se queda en modo silencio, como si le faltara pilas para hablar. No es necesariamente mala onda, más bien es que no se suelta o no se anima. Va perfecto para el amigo que está ahí, pero no dice ni mu.
"No te hagás el callao y decile a Vanessa que te gusta, pues. Te quedás ahí mirando y después te quejás, ¡avispate de una vez!"