En Lara se dice con sarcasmo para hablar del almuerzo que te dan en el trabajo cuando viene triste, barato y cero apetecible. Es como llamar "feliz" a algo que da pena, tipo comida de compromiso. Se usa mucho para quejarse con humor y no llorar en la mesa. Y sí, suele venir con arroz y decepción.
"Chamo, hoy la empresa se lució con la cajita feliz: arroz blanco, caraotas aguadas y una rodajita de tomate. Me faltó el juguetico y ya."