Se dice cuando te cae un problemón de golpe, sin avisar, y te arruina el plan. Es como que la mala suerte te escogió a ti y te dejó el paquete. Viene de una plaga del maíz, así que la idea es esa: algo que aparece de la nada y ya te fregó.
"Íbamos bien relax a la playa y, pum, nos cayó el chahuistle: se ponchó la llanta, empezó a llover y el compa olvidó la cartera. Tocó regresar bien agüitados."