Qué significa
Interjección muy de Querétaro para soltar sorpresa, susto o asombro sin decir una grosería tal cual. Es como un ¡ay, no manches! pero más inocente y con sabor local. La sueltas cuando algo te agarra en curva, te deja con cara de ¿qué acaba de pasar? y quieres reaccionar sin pasarte de lanza.
Ejemplos de uso
"Me dijeron que la carne asada era en una casa enorme con alberca y hasta DJ, y yo nomás solté: ¡Ay, ajos!, ¿a poco sí?"
"Me salió el dentista con un presupuesto de quince mil pesos, y yo de esas: ¡Ay, ajos! ¿Con dientes de oro o qué?"
"Cuando vi al vecino bajar del carro con los vidrios polarizados y la música a todo lo que da, me quedé como ¡Ay, ajos! No había palabra más exacta."