Se dice cuando alguien arma un lío tremendo, un escándalo con gritos, vueltas y drama, como un gallinero cuando se alborota todo. No va tanto de mentir, sino de hacer bardo y desordenar la situación para llamar la atención o complicarla. Muy de barrio y bien gráfico, porque te lo imaginás al toque.
"Le dije a mi vieja que llegaba a las diez y caí a la una. Se enteró y me armó un gallinero en la puerta, con los vecinos mirando y todo, un papelón."