Se dice cuando alguien arma un lío grande, un escándalo o un alboroto que deja a todo el mundo mirando y comentando. Puede ser por una pelea, una borrachera o una payasada épica que se sale de control. Es bien de calle, bien ayacuchano, y suena a que la cosa se puso brava de golpe.
"En el cumple de la tía, el primo se picó con el parlante y terminó bailando huayno en la mesa. Ya pues, armó un wachu y todos grabando para el chisme."