Se dice cuando alguien provoca desmadre: hace escándalo, alborota el ambiente o convierte algo tranquilo en un caos total. Puede ser por andar de payaso, por buscar pleito o nomás por no saber estarse quieto. Es muy de México y suena a que ya valió la paz del lugar.
"Jorge armó un relajo en la fiesta: puso la bocina a todo, se echó un grito y se aventó a la alberca con tenis, bien campante."