Se dice cuando se arma un lío grande, un despelote con gritos, corridas y cero control. Es parecido a quilombo, pero con ese toque bien de barrio: alguien hace una pavada y de golpe todo se va al carajo. Sirve para peleas, discusiones, malentendidos o cualquier situación que se desordena mal.
En Argentina se dice cuando alguien arma un lío grande, un quilombo o un despelote, ya sea por bardo, por emoción o porque se descontroló todo. Puede ser en una fiesta, en la calle o en una reunión familiar. No siempre es mala onda, a veces es puro cachengue y risas, pero suele terminar con alguien retando.