Se dice de alguien que va todo el rato con el Jesús en la boca, nervioso y con miedo a que pase algo malo. Como si estuviera rezando por adelantado y esperando la tragedia en cada esquina. Se usa mucho para cortar la paranoia de un amigo y decirle que se relaje un poco, que no todo es el fin del mundo.

"Güey, ya deja de andarte con el santo en la boca, nomás vamos a la tienda y tú ya andas como si nos fueran a asaltar por respirar."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!