En Mérida se usa para decir que alguien anda bien al tiro, bien despierto y pendiente de todo. Es esa persona que no se duerme, cacha el chisme al vuelo y se adelanta a la jugada. No va de tazas de café literal, es más bien estar avispado y con el radar prendido. Y sí, a veces da hasta coraje.
"Llegamos a la fiesta y el vato ya sabía quién se peleó, quién cortó y quién se fue con quién. No manches, ese compa anda taza, ni el chismógrafo le gana."