Se dice cuando alguien anda acelerado, con prisa o hiperactivo, como si lo hubieran soplado con un ventilador y no pudiera bajar revoluciones. Puede ser porque va tarde, porque anda nervioso o porque se metió demasiada energía encima. En El Salvador suena bien de calle y sirve para vacilar al que no para quieto.
"Mirá a ese chero, anda soplado: ya barrió, lavó los trastes y hasta fue a la tienda, y yo todavía estoy buscando las llaves."