Se dice cuando alguien anda lejísimos, perdido o metido en un lugar donde no llega ni el WiFi. Es una forma bien chilena y medio ordinaria de remarcar que está en la punta del cerro, fuera de ruta o desaparecido del mapa. Sirve para tirar talla y quejarse a la vez. Suena fuerte, pero tiene su gracia.
"¿Y el Juampi? Ni idea, po. Debe andar por ahí a la chucha, sin señal, sacándose fotos con una vaca y jurando que es trekking."