Se dice cuando alguien anda como con el Jesús en la boca, persignándose y pidiendo paro porque ya se siente en la lona. Es rezar, implorar o encomendarse por pura desesperación, normalmente cuando todo va saliendo chueco y no queda más que apelar a la suerte o a la virgencita. Muy de drama norteño.

"No hombre, con la troca echando humo y la patrulla atrás, iba andando persignado, pidiéndole a Diosito que no me pararan y que aguantara el motor tantito."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!