Se usa para decir que alguien trae la cara bien colorada, ya sea por el solazo, por la pena o porque anda todo sofocado. Es como cuando quedas hecho camarón, que hasta se te nota lo quemado desde lejos. Es muy de clima caliente y de gente que vive bajo el rayo del sol todo el santo día.
Se dice cuando alguien anda bien encabronado, a nada de explotar, como toro cuando ve el trapo rojo. Es una forma muy gráfica de avisar: mejor ni le busques porque está sensible y cualquier cosita lo prende. Sirve para amigos, familia o el compa del trabajo cuando ya viene con el genio arriba.