Se dice cuando alguien anda bien arreglado y elegante, bien planchado y perfumado, como si fuera a una boda o a salir en la tele. Es el típico comentario cuando alguien se puso las pilas con la pinta y anda presumiendo un poquito. En Nicaragua suena vacilón y hasta con envidia sana, la verdad.
"¡Mirá a Juancho! Hoy anda con los bisteles, camisa planchadita y zapatos brillando, como que lo invitaron a salir en el Canal 2."