Se dice de alguien que anda bien listo y avispado, con el ojo pelado para cachar cualquier detalle. No es que traiga un lápiz en la oreja, es que va atento a todo, como quien ya se olió la jugada antes de que empiece. Útil para el que no se deja chamaquear. Y sí, a veces cae medio desconfiado.
"No le quieras ver la cara a la Lupita, esa morra anda con lápiz y te cacha la tranza desde que abres la boca en el tianguis."