Se dice cuando alguien está dale que dale con lo mismo, repitiendo una idea, una queja o una historia hasta aburrir. Viene de los discos rayados que se quedaban pegados y sonaban igual una y otra vez. Sirve para retar con humor, aunque si te lo dicen, es que ya estás latero.
"Ya po, compadre, si cachamos que querís papas fritas, pero dejá de andar con el disco rayado que me tenís chato."