Se dice de alguien que no se está quieto ni tantito: anda de aquí para allá, se mete en mil pendientes y trae una energía que no le cabe en el cuerpo. Es como si fuera sacudiendo todo a su paso, igualito que un terremoto. Sirve para niños hiperactivos y también para adultos bien acelerados.
"Ese Miguel anda como terremoto: salió de la escuela, se fue al fut, luego a la tienda por unas papitas y todavía llegó a la casa a mover los muebles dizque para limpiar."