Se dice de alguien que trae mucha lengua y poca acción: promete, promete y al final no cumple ni una. Es como el clásico que te jura que ahora sí va a caer, que mañana sin falta, y nomás te deja esperando. Muy de tirar verbo y hacerse pato. Y sí, suena a campaña eterna.
"El vato juró que hoy sí traía la lana pa’ la coperacha y nada, otra vez se hizo pato. Neta, anda como la Febrera, puro prometer y a la mera hora se desaparece."