Se dice cuando alguien va caminando todo chueco, tambaleándose como si trajera el mezcal haciendo fiesta en el cuerpo. Casi siempre es por andar medio pasado de copas, aunque también puede ser por sueño o cansancio. Es una forma muy oaxaqueña de decir que vas bien mareado. Y sí, da risa verlo.
"Salimos del baile y el compa ya iba andando como el mezcal, pegado a la pared y saludando a los postes como si fueran sus primos."