Se dice cuando alguien anda con un sueño brutal y se le va la cabeza para adelante, como gallina picoteando, porque ya no da más. Es estar medio dormido, a punto de quedar frito, ya sea en clase, en el bus o en una reunión eterna. Si te miran y te da pena, es porque sí estabas cabeceando.

"Mae, en el bus iba tan hecho leña que pasé todo el camino andando cabeceando y casi me voy de jeta cuando el chofer frenó de golpe."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!