Se dice de alguien que no se está quieto ni tantito: anda inquieto, acelerado y metiéndose donde no lo llaman. Puede ser por chismoso, por curioso o porque le encanta el desmadre y siempre acaba en el mero centro del lío. No siempre es mala onda, pero sí cansa, la neta.
"Ese Juanito siempre anda brincón, ni salí por las tortillas y ya estaba pegado al chisme, y al rato terminó en la bronca por andar de metiche."