Se dice cuando alguien trae un chingo de lana, o sea, que está bien acomodado y no anda contando monedas. Va de tener billete de sobra, poder invitar, comprarse cosas sin sufrir y hasta darse sus lujitos. No significa que sea fresa, solo que ahorita anda con varo y se nota.
Se dice cuando alguien trae un buen de lana, o sea, que anda con billete y se le nota. Puede ser porque le subieron el sueldo, le cayó un negocio o anda presumiendo. A veces va con tantita envidia o carrilla, porque el forrado suele ponerse bien espléndido o bien mamón.