Se dice de la persona que anda metida en el cahuín todo el día, contando cada detalle como si fuera periodista de farándula. Va de sapo, pregunta de más, y después lo suelta todo con lujo de detalles. No es necesariamente mala onda, pero agota, porque convierte cualquier cosa en noticia de última hora.
"La Jenny anda a lo prensa de nuevo, po: me contó hasta cuántas veces bostezó el profe y qué colación se llevó, como si fuera noticiero."