Se dice cuando alguien va caminando a toda prisa, casi trotando, porque trae el tiempo encima o anda con mil pendientes. Es como ir en modo urgencia, con cara de no me hables que no llego. Muy de calle para describir a quien va acelerado por la vida. Y sí, se nota desde lejos.
"Güey, vi a tu jefa andando a la leona por el centro, iba esquivando gente como si la persiguiera el camión. Seguro se le hizo tardísimo para llegar a la novela."