Se dice cuando alguien anda con todo, bien intenso y acelerado, ya sea chambeando, de fiesta o en cualquier plan. Va como si trajera el turbo pegado y no supiera frenar. Puede sonar a admiración o a que ya se está pasando de lanza. En Sinaloa es común oírlo para el que trae pila de sobra.
"Ayer el Juan llegó al antro, se aventó puro bailongo y hasta pidió otra rola al DJ. No soltó la pista ni pa’ tomar agua, andaba a fuego el vato."