Se suelta como aviso rápido para que te pongas trucha: cuidado, ponte pilas, que algo viene. En Veracruz es común rematarlo con hija como muletilla cariñosa y medio burlona, aunque se lo digas a un compa. No es literal, es puro cotorreo, pero el mensaje es claro: aguas.
"Íbamos en el malecón y vi venir la ola brava. Le grité a Pedro: ¡Aguas, hija!, y en eso, zaz, nos bañó a todos."