Qué significa
Se dice cuando a alguien le agarra un ataque de bronca o un berrinche de golpe, como si se le zafaran los tornillos por una pavada. Es bien de charla cotidiana, medio exagerado y con tono burlón, para pintar a alguien que se pone intenso en un segundo. Y sí, suena tan ridículo como el ataque.
Ejemplos de uso
"No le toqués el auto a Juan, porque si le marcás una rayita, le agarra la chiripiorca y empieza a los gritos como si le hubieran choreado el motor."
"Se le aflojó un tornillo del mueble y a la tía le agarró la chiripiorca: empezó a putear al carpintero como si le hubiera incendiado la casa."