En Murcia, un achuchaico es un vasito pequeño de granizado, normalmente de limón o de café, pero bien apretado y con sustancia. Te lo pides cuando el calor aprieta y necesitas revivir en dos tragos, como un chute fresquito de bar de toda la vida. Mano de santo para seguir la tarde sin derretirte.
"Hace un bochorno que flipas, vámonos al bar y me pido un achuchaico de café, que si no me quedo pegado a la acera."