La rana filóloga

Chiste

Esta mañana vimos una rana con las gafas hechas de cáscara de bellota, sentada encima de un nenúfar leyendo un libro.

Le decimos: “¿Qué lees, tronca?” Y nos suelta: “Latín. Que yo no soy una rana cualquiera, yo tengo denominación de origen”. Le decimos: “Vale, vale… ¿y por qué haces esos ruidos tan raros?” Y nos mira tela de seria: “Pero vamos a ver, ruidos raros los tuyos que estás tol día escuchando reggaeton

Moraleja magikita: si te ponen una etiqueta tonta, no te te pelees a lo bestia. Tú respira y dale la vuelta a la tortilla.

El caballito perdido

Chiste

En una charquita del bosque vimos un caballito de mar agarrado a una ramita tó tieso y preocupao.

Le decimos: “Tío… ¿tú no eres de mar?” Y nos dice: “Sí, pero me vine siguiendo una corriente de buen rollo y acabé en Taramundi”. Le señalamos su cola enroscada: “¿Y esa cola tan molona?”. Y él: “Pues porque yo soy un caballo tela de enrrollao”.

Moraleja magikita: agarrarse a todo no es seguridad, es cansancio con cuerda. Hoy aprieta lo importante y suelta lo demás, aunque sea un nudito.

El vago ofendidito

Chiste

Esta mañana nos encontramos al Nervio Vago sentado en una piedra con cara de funcionario cansao y un silbatito de árbitro.

Le decimos: “Oye, tronco, ¿tú eres el que hace que la peña se desplome como un saco de papas no?”. Y nos dice: “¿Saco de patatas? ¡Perdona! Yo solo hago apagados preventivos. Como el ordenador cuando se calienta”. Le decimos: “Pues avisa con un WhatsApp, ¿no?”. Y él: “Os aviso: sudorcito, mareíllo, visión en túnel… pero vais de valientes y seguís de pie como farolas”.

Moraleja magikita: si el cuerpo te susurra ‘siéntate ya’, no le contestes ‘luego’. Que el vago no es malo, es un electricista con prisa.

El corcho cuñao

Chiste

En la orillina del río hemos pillao a un corcho con boina flotando tela de elegante.

Le decimos: “Oye, tronco, ¿tú flotas porque no pesas ná no?”. Y nos suelta: “Anda yaaa, yo floto porque estoy entrenando pa convertirme en un pato”.

Moraleja magikita: hoy, si algo te pesa, no te insultes. Escucha un par de chistes y pasa del tema.

El rayo sindicalista

Chiste

Esta mañana nos cayó un rayaco de sol en tó potente en la nariz, de esos que parecen un foco de teatro con chaleco reflectante.

Le decimos: “Oye, ¿tú eres la famosa vitamina gratis?”. Y nos dice: “Gratis sí, pero con horario eh... que luego venís a las cuatro horas rojos como un pimiento y decís que yo soy el malo”.

Moraleja magikita: lo bueno de verdad no suele ir a lo bestia, va a ratitos. Hoy pilla tu dosis de sol, de fruta, de descanso o de risa… pero sin achicharrarte la vida.

El tubo indignado

Chiste

Ayer nos encontramos un tubo de pasta de dientes llorando en una esquinita del baño.

Le decimos: “¿Qué te ha pasao, tronco?”. Y nos suelta: “Que me han exprimido por el medio, como si yo fuera un acordeón con trauma”. Le decimos: “Bueno, bueno, tampoco será pa tanto…”. Y el tubo: “¿Cómo que no? Ahora tengo arrugas existenciales y me han dejado el culito lleno y la boquita vacía”.

Moraleja magikita: no aprietes el día por el medio, que luego se te queda hecho un churro. Ve por partes, con orden y guarda el tapón por si acaso… que las pequeñas pérdidas son las que luego montan el drama.

La fresa asustada

Chiste

Metimos la manita en la nevera pa pillar un yogur y escuchamos un “pssst” desde el cajón de las frutas: una fresa temblorina, con bufandita de film transparente.

Le decimos: “¿Qué pasa chula, y esa cara de susto?”. Y nos susurra: “Que ha llegado Don Moho… va conquistando por las esquinas, sin hacer ruido, como si fuera el dueño del frigo”. Le decimos: “Pues dile que aquí mandamos nosotros”. Y la fresa: “Sí, sí… pero tengo susto,  este no viene a charlar, viene a expandirse”.

Moraleja magikita: lo que crece calladito suele hacerlo porque nadie lo está mirando. Hoy, si algo te da mala espina, abre la puerta y revisa antes de que el “pssst” se convierta en “¡pum!”.

La levadura hinchadita

Chiste

Esta mañana nos hemos topado con una levadura que tenía la barriguita rechoncha y una gorra de repartidora de pizza.

Le decimos: “¿Pero tú qué has comido tronca, que vas a reventar?”. Y nos suelta: “Azúcar, ¿qué voy a comer? Yo me lo zampo y luego voy pegando peditos gaseosos llenos de CO₂”. Le decimos: “Qué finura”. Y ella: “De finura nada, esto es estilo compadre, que gracias a mis gases tu pan se pone esponjoso y tu pizza sale con un borde que lo flipas”. Le preguntamos: “¿Y no te da vergüencilla?”. Y responde: “Lo que es una vergüenza de verdad es un pan mal hecho”.

Moraleja magikita: hay gases que son puro drama… y otros que son puro progreso. Si hoy algo dentro de ti está “hinchándose”, igual es que está intentando crecer.

La carpeta ofendidita

Chiste

Esta mañana nos encontramos a la carpeta de "Mis Documentos" llorando detrás de una esquina.

Le decimos: “¿Qué te pasa, tronca, no te caben más archivos?”. Y nos suelta: “¿Más archivos? ¡Si me estáis usando de trastero! Tenéis aquí 300 capturas de una receta que no vais a hacer, 14 PDFs de libros que no vais a leer y la foto borrosa de un ticket del 2021”. Le decimos: “Es que nos da cosa borrar archivos…”. Y ella: “Pues a mí me da cosa vivir con tanta basura digital en el estómago, que me siento como un cajón de cables con ansiedad”.

Moraleja magikita: si hasta la carpeta de documentos está saturada, igual no es falta de capacidad, es que de verdad nos hemos pasado. Borra una cosita hoy, aunque sea por respeto a tu propio desorden.

Helado con bufanda

Chiste

Íbamos por un senderín de Taramundi y vimos a un termómetro apoyado en una piedra, con una bufandita y cara de ofendidísimo.

Le decimos: “¿Pero tú qué haces abrigado si eres el que mide el frío, tronco?” Y nos suelta: “Yo lo mido, sí, pero también lo sufro. Soy sensible de escala”. En esto aparece un helado paseando, tan campante. El termómetro le grita: “¡Tú me bajas los grados aposta!”. Y el helado: “Perdona, colega, yo soy felicidad… lo tuyo es control”. Le decimos al termómetro: “¿Y si hoy no lo mides todo?” Y responde: “Vale… pero no me lo acerques a la lengua, ¿eh?”.

Moraleja magikita: medir es útil, pero obsesionarse es como comerse un helado en enero sin chaqueta. Disfruta, pero con cuidaito.

Manzana con quejas

Chiste

Nos colamos en una plantación de manzanos y una manzanita se cayó justo delante de nosotros, como si quisiera hacerse la chula.

Le decimos: “¿Otra vez tú? Desde lo de Newton os creéis las reinas del drama”. Y nos dice: “Perdona, ¿eh? Yo no me caigo porque quiero, me caigo por la gravedad”. Le decimos: “Pues podrías caerte parriba, tía”. Y responde: “Vale, mañana me caigo parriba guapetones”.

Moraleja magikita: a veces lo que se cae no viene a fastidiarte, a veces viene a echarse unas risas contigo.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!