Bocata tamaño galaxia
ChisteEn un tronco viejo del bosque vimos una miguita con patas… y resulta que era un tardígrado con babero y mirada de “hoy se cena fuerte”.
Le decimos: “¿Qué haces tan tiesecito ahí, mini-crack?”. Y nos dice: “Esperando mi bocata de mortadela”. Le contestamos: “Pero si para ti eso es como si nosotros nos quisiéramos comer un avión entero”. Y él: “¿Y qué? Soy tardígrado, no tardi-cobarde”. Le ofrecemos: “Si quieres te lo cortamos en micro-lonchitas”. Y suelta: “No, no… vosotros tranquilos que yo esto me lo zampo en medio día”.
Moraleja magikita: no subestimes a lo pequeñín… que a veces lo que le falta de tamaño lo compensa con un apetito que te deja planchao.